Parece que por estos días las dificultades técnicas (pago) están impidiendo la comunicación. Esto alimenta las dudas de considerar que realmente no exíste un real interés de que exíste eco a los dialogos. Pero siempre se mantiene una vaga idea de que es la forma de expresión de la pared y que más adelante rebotará los sonidos. Pero mientras se llegue el momento de tener a la pared enfrente, la paciencia empieza a rendir frutos y esto será un valioso recurso que permitirá ascender la pared. O en su defecto, buscar nuevas rutas que lleven a otros paisajes de distinta frescura.